tengounhornoysecomousarlo_2

ZANAHORIAS AL HORNO CON VINAGRETA DE AMETLLA+ Y SÉSAMO

No soporto la zanahoria cocida. Me encanta fresca, cruda. Comerla a mordiscos crujientes y escuchar los chasquidos que hace al morderla, que parecen estallar haciendo eco dentro de la cabeza. Pero la zanahoria cocinada me molesta particularmente, porque se vuelve dulzona y para mí pierde toda su gracia. Por eso cuando pensé en hacer estas zanahorias al horno las dejé deliberadamente crujientes. J., de hecho, me dijo que estaban demasiado crudas. Pero a mí me gustan así. Hacerlas al horno hace que este plato sea casi una ensalada, pero no lo es. Y sin embargo, se le parece mucho. Otro plato ligero pero lleno de sabor.

Para continuar leyendo diríjase al enlace de la noticia.

Comentarios estan cerrados